Cancelación del TPS será un sufrimiento humano innecesario

Cristosal lamenta profundamente el sufrimiento humano innecesario, resultado de la suspensión del estado de protección para 200 mil salvadoreños, así como de nuestros hermanos y hermanas de Haití, Honduras y Nicaragua. Esta decisión afecta a quienes gozaban de este beneficio, sus 190 mil hijos nacidos en Estados Unidos y a muchas comunidades estadounidenses que se benefician y dependen de las contribuciones económicas y culturales de la inmigración.

La experiencia de Cristosal ofreciendo asistencia a 438 personas, apenas una fracción del total de personas desplazadas por violencia en El Salvador durante el 2017, ha demostrado severas deficiencias en la capacidad del Estado para proteger la vida de personas afectadas por la violencia. Nuevos deportados formarán parte de los miles de salvadoreños que regresan anualmente de los Estados Unidos y México, que sufren la falta o inexistencia de programas de reintegración. Los deportados por el TPS enfrentarán el mismo ambiente de inseguridad que llevó a 43,302 salvadoreños a buscar asilo de forma global en el 2016.

Instamos a los tomadores de decisiones en Estados Unidos a ejercer un liderazgo global desarrollando una política migratoria que apoye los principios de Derechos humanos y que reconozca el rol importante que juega la inmigración para promover el desarrollo dentro de los Estados Unidos y alrededor del mundo, no una que interfiera en la vida de las personas para defender el concepto de temporalidad en un programa de protección humanitaria.

Jorge Medrano