General Bustillo encara a las víctimas de El Mozote

Fotografía La Prensa Gráfica

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Por primera vez desde que inició el juicio por la masacre, se presentó ante la justicia el exjefe de la Fuerza Aérea, quien también era buscado por la masacre de los sacerdotes jesuitas en la UCA.

“Además de las viviendas, muchos cadáveres fueron quemados por los soldados. Algunas casas no fueron atacadas porque consideraron que estaban deshabitadas y algunas personas que se refugiaron en los montes cercanos salvaron sus vidas”. Ese fue uno de los relatos que forman parte del expediente judicial de la masacre de El Mozote y zonas aledañas que escuchó ayer el general Juan Rafael Bustillo, exjefe de la Fuerza Aérea, en el Juzgado de San Francisco Gotera, Morazán.

Bustillo llegó al juzgado para encarar por primera vez las acusaciones de la masacre que cometió el batallón Atlacatl entre el 8 y 14 de diciembre de 1981 bajo un operativo de tierra arrasada denominado “Operación Rescate” y que dejó saldo de más de un millar de campesinos asesinados. Lo hizo mientras hojeaba una copia del informe de la Comisión de la Verdad, donde no aparece su nombre.

“Ustedes disculpen, pero no es fácil perder a toda la familia y después andar dando declaraciones”. Rosario López Sánchez, víctima de El Mozote

“Los hechos que se le acaban de informar y que son los acusados en 2006 constituyen los siguientes delitos que le voy a pasar a informar que se le atribuyen a usted y a los otros militares en este proceso: asesinato, violación agravada, privación de libertad, violación de morada, robo, daños agravados, estragos, terrorismo y actos preparatorios de terrorismo”, le informó el juez Jorge Guzmán Urquilla.

Esos delitos están contemplados en el Código Penal de 1973, que ya fue derogado.

El caso inició en octubre de 1990 cuando una de las víctimas, Pedro Chicas Romero, interpuso una denuncia. Las diligencias, promovidas por el juez según lo establecía la ley, duraron hasta 1993 debido a la Ley de Amnistía.

En 2006, acusadores particulares presentaron una nueva acusación donde pidieron reabrir el caso. El juzgado decidió abrirlo en 2016, tras la derogación de la Ley de Amnistía.

El juzgador agregó que la acusación contra el general Bustillo se motiva “a raíz de que cuando sucedieron estos hechos usted ocupaba la comandancia de la Fuerza Aérea de nuestro país. Se dijo en la lectura de los hechos de que estos operativos fueron precedidos por bombarderos ejecutados por la tropa aérea”.

El juez enumeró las razones de cada uno de los delitos atribuidos al general Bustillo y a otros 31 militares de alto rango (14 ya fallecidos) cometidos durante la operación militar que terminó en la considerada como la masacre más grande ocurrida durante la guerra civil salvadoreña y la peor en la historia reciente de América Latina.

“Esta no es una carrera de caballos. No estoy de acuerdo en que realice la declaración este día”. Defensor del general Bustillo, al oponerse a que declarara en el juicio, tal como él lo había solicitado

El general Bustillo cometió asesinato, dijo el juez, porque los autores directos actuaron con alevosía, premeditación con uso de medios idóneos para producir grandes estragos. También se le atribuye el delito de violación agravada porque “los efectivos militares cometían violaciones de las mujeres jóvenes que habitaban en El Mozote y lugares aledaños”.

La relación de los hechos del caso también establece el delito de privación de libertad agravada “porque muchas personas fueron privadas de libertad bajo amenazas, violencia y sometiéndolas a condiciones que menoscabaron su dignidad”. Además le imputan el delito de violación de morada, porque los soldados entraron de forma violenta a las viviendas.

El juez le dijo al general Bustillo que también le imputan el delito de actos de terrorismo “porque se alega que estos actos fueron realizados con la finalidad de exterminar y destruir a la población civil de esa zona para producirles temor utilizando armas de alto poder destructivo”.

Y por último le notificó que también debe enfrentar el delito de actos preparatorios de terrorismo “en atención que todos estos hechos que se le han relatado fueron planificados previamente desde las más altas esferas de la cúpula militar de aquel entonces, es decir, en diciembre de 1981”.

Tras escuchar los cargos, Bustillo quiso declarar en la audiencia de ayer; pero el defensor público le sugirió no hacerlo y el general se retractó. Al final de la audiencia, Bustillo decidió quedarse a escuchar el testimonio de María del Rosario López Sánchez.

La querella (acusadores particulares) pidió retirar al general para que no afectara a la testigo, pero tras un receso para que el psicólogo evaluara a López Sánchez, ella contó cómo fueron masacrados 24 miembros de su familia en El Mozote en diciembre de 1981. López Sánchez le relató al juez el asesinato de sus parientes. Lo hizo frente al general Bustillo.

Cuando el acusador de los militares le pidió nombrar a las víctimas, solo pudo mencionar cuatro nombres y se quebró en llanto. “Ustedes disculpen, pero no es fácil perder a toda la familia y después andar dando declaraciones”, dijo tras reponerse.

Por la tarde, María Margarita Chicas de Argueta, una sobreviviente de la masacre, contó cómo el coronel Domingo Monterrosa, a cargo del batallón Atlacatl, le mató a su esposo y a seis hombres más en una finca de Arambala el 8 de diciembre de 1981.

Tras cometer esa matanza, según Chicas de Argueta, los soldados salieron para El Mozote.

“Lo sé porque eso dijeron antes de subirse a los camiones”, dijo.

Flores, R. (20 de Octubre 2017). General Bustillo encara a las víctimas de El Mozote . La Prensa Gráfica. Recuperado de: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/General-Bustillo-encara-a-las-victimas-de-El-Mozote-20171019-0115.html

Jorge Medrano