Honoring the 25th Anniversary of the Peace Accords, Cristosal and Partners Discuss the Current Need to Address Forced Displacement by Violence

Cristosal's Davíd Morales, former Human Rights Ombudsman, presents on forced displacement by violence from a human rights perspective and data collected by the Working Group On Forced Displacement by Violence, the largest database of cases in the region. (Photo courtesy of Luis Enrique Garcia and the Universidad Tecnológica de El Salvador).

Cristosal's Davíd Morales, former Human Rights Ombudsman, presents on forced displacement by violence from a human rights perspective and data collected by the Working Group On Forced Displacement by Violence, the largest database of cases in the region. (Photo courtesy of Luis Enrique Garcia and the Universidad Tecnológica de El Salvador).

Commemorating today’s 25th anniversary of the Salvadoran Peace Accords, on Friday the 13th, the Civil Society Working Group on Forced Displacement by Violence presented their report “Internal Displacement by Violence and Organized Crime In El Salvador: 2016”. Before a full amphitheater at the Universidad Tecnológica de El Salvador, Cristosal’s Davíd Morales, former Human Rights Ombudsman, presented the report and explained its significance. He highlighted that after attending to over 1000 different individuals, the Working Group could definitively say that internal displacement was a real phenomenon in the country and it was in El Salvador’s best interest to develop a solution.

The cases attended to by organizations in the Working Group make up the largest database on forced displacement by violence in the Northern Triangle region of El Salvador, Honduras and Guatemala. While the numbers do not represent the total number of cases of forced displacement in the country (Crisis Watch estimates there were 324,000 in 2015), they do provide solid evidence that there is a problem and shed light on some of its dynamics.

For instance, a new finding from the report is that victims of internal forced displacement who want to flee the country haven’t been able to leave by their own means and have sought help from different civil society organization. The report also identifies that while there are organizations that attend to victims of violence, there are no institutions that specialize in attending to victims of forced displacement.

“There are not special programs for the attentions of forced displacement,” Davíd emphasized. “There are no institutions that specialize in this type of violence nor the capacities to offer this attention.”

Davíd insisted on the grave importance of considering the relationship between the different phenomena saying, “There is a direct relationship between violence, irregular migration and displacement. We have to pay attention to the dynamic these phenomena have in reality.”

You can find the report in Spanish here.

En el marco de la conmemoración de los 25 años de firmas de los Acuerdos de Paz en El Salvador, las organizaciones miembros de la Mesa de Sociedad Civil contra el desplazamiento forzado por violencia y crimen organizado, presentaron el pasado viernes 13 de enero el informe “Desplazamiento interno por violencia y crimen organizado en El Salvador 2016”.  David Morales, representante de Cristosal en la Mesa, fue el responsable de presentar el informe de la Mesa. Desde el inicio resaltó que la presencia de un gran número de asistentes manifiesta que el desplazamiento interno es una realidad del país y que el interés por solucionarlo es real. 

El informe representa el universo de casos que han podido atender las organizaciones de sociedad civil, la base de casos más grande en el Triángulo Norte de El Salvador, Honduras y Guatemala. Las cifras expuestas en el informe no demuestran la totalidad de casos de desplazamiento forzado que existen dentro del país, solo demuestran una fracción de ellos, con los cuales se pretende resaltar que el fenómeno de desplazamiento forzado existe, que hay víctimas y las dimensiones del problema.

Del universo de personas atendidas por la Mesa el 54% son personas que ya se habían desplazado, pero el 46% no lo habían hecho antes. Un nuevo aspecto que se logró percibir gracias a las nuevas herramientas de captura es que la victimas de desplazamiento interno necesitan modalidades para salir del país, y que estas personas han buscado apoyo en las organizaciones porque por sus propios medios no han logrado salir. En este espacio también se reflexionó sobre la necesidad de tener atención a víctimas de desplazamiento forzado; existen algunas instituciones que atienden víctimas de violencia, pero no hay instituciones especializadas para víctimas de desplazamiento forzadas.

“No hay programas especializados de atención a víctimas de desplazamiento forzado. No hay instituciones especializadas para este tipo de violencia y no hay capacidades instaladas de atención”.

Así mismo Morales insistió que es de suma importancia tomar en cuenta las relaciones que existen entre los diferentes fenómenos, por lo cual insistió “La relación entre violencia, migración irregular masiva y desplazamiento es una relación directa. Hay que reflexionar sobre la dinámica que tienen estos fenómenos en la realidad”.

Puede encontrar el ensayo aqui.

James Lochhead